Los piercings orales -como los que se colocan en la lengua, los labios, el frenillo o la zona interna de las mejillas- se han popularizado como forma de expresión personal y estética.

Sin embargo, más allá de su apariencia llamativa, pueden suponer un riesgo importante para la salud bucodental e incluso para la salud general si no se colocan ni se mantienen de forma adecuada.

Hoy, desde Medina 3D clínica dental, te explicamos cuáles son los principales peligros de los piercings orales.

Piercings orales: una moda controvertida para la salud oral

Aunque muchas personas los lucen sin aparente problema, lo cierto es que las complicaciones son más frecuentes de lo que parece.

Un estudio reciente (2024) en Oral Diseases analiza el conocimiento sobre complicaciones dentales entre portadores de piercings orales. Revela que el 26 % sufrió dientes astillados y el 15 % gingivitis.

Por este y otros motivos, conviene conocer sus riesgos antes de decidirse a llevar uno.

¿Cuáles son los principales riesgos de los piercings orales?

Inflamación y retracción de las encías

El roce constante del metal con las encías puede producir una inflamación crónica e incluso la retracción de la encía, dejando parte de la raíz dental expuesta.

Esta retracción no sólo afecta a la estética, sino que puede derivar en sensibilidad, movilidad e incluso pérdida de piezas dentales en casos avanzados.

Este tipo de complicaciones son más frecuentes cuando el piercing se encuentra en los labios, ya que el contacto directo con las encías frontales es constante.

Mayor riesgo de enfermedad periodontal

Los piercings orales dificultan la higiene bucal diaria y favorecen la acumulación de placa bacteriana alrededor del pendiente. Esto puede derivar en gingivitis, y si no se trata a tiempo, en una enfermedad periodontal, una patología que afecta al hueso y a los tejidos que sostienen el diente.

Además, el contacto del piercing con los dientes puede provocar pequeñas heridas, microtraumatismos y daños en el esmalte, lo que aumenta el riesgo de infecciones o sensibilidad dental.

Daños en el esmalte y fracturas dentales

Morder o jugar con el piercing es un hábito frecuente que puede generar microfracturas en los dientes.

A largo plazo, este desgaste mecánico puede provocar inflamación del nervio dental, dolor o necesidad de tratamientos más complejos, como endodoncias o reconstrucciones.

En algunos casos, incluso se han producido fracturas dentales completas debido al impacto del pendiente contra el diente durante la masticación o el habla.

Riesgo de infección local y general

Un piercing en la cavidad oral es, en esencia, una herida abierta en un entorno lleno de bacterias. Si no se sigue una higiene estricta durante el proceso de cicatrización o si se manipula con las manos sucias, puede producirse una infección local con enrojecimiento, supuración, fiebre o dolor.

En casos más graves, las bacterias pueden entrar al torrente sanguíneo y provocar una infección sistémica.

Una de las más graves es la endocarditis bacteriana, una inflamación del revestimiento del corazón, especialmente peligrosa en personas que padecen determinadas condiciones médicas previas.

Alteraciones en el gusto y sensibilidad nerviosa

Uno de los riesgos menos conocidos es el daño a las terminaciones nerviosas de la lengua durante la perforación. Esto puede derivar en alteraciones del sentido del gusto (disgeusia) o en una pérdida parcial de sensibilidad.

Aunque no es una complicación muy frecuente, se estima que alrededor del 5 % de las personas con piercings linguales presentan algún tipo de alteración del gusto tras la colocación.

Halitosis y mal sabor de boca

Los piercings pueden acumular restos de comida y bacterias si no se limpian correctamente, favoreciendo el desarrollo de mal aliento (halitosis).

Además, el exceso de metal en la boca puede alterar el equilibrio de la flora oral y generar una sensación persistente de sabor metálico o desagradable.

La mejor moda es tener una buena salud oral; cuídate en tu clínica dental de Madrid

Los piercings orales pueden parecer inofensivos, pero su impacto en la salud bucodental puede ser considerable si no se toman las precauciones adecuadas.

En Medina 3D clínica dentalponemos a tu disposición la mejor solución para tu salud oral, avalada por la extensa experiencia de nuestros especialistas.

Nos encontrarás en la calle Alcalá, número 600 de Madrid. Si quieres, puedes contactar con nosotros a través de nuestros números de teléfono- 917 417 789 y 630 177 990 – o enviándonos un correo electrónico a clinicadr.medina@gmail.com.

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